domingo, 14 de diciembre de 2008
Amigos de temporada
Ahora que ha pasado el tiempo, me he dado cuenta de que mi vida se ha dividido en ese recurrente círculo de "amigos de temporada": los que de momento ves todos los días y, luego, ya no tanto. Con el paso del tiempo, ya no es tan fácil justificar las desaparecidas, aunque ahora tus excusas sean más creíbles: el trabajo, la familia, los estudios, el ánimo...
Sea por la razón que sea quiero darles las gracias a mis amigos de temporada por entender mis desaparecidas, por ser amigos siempre y porque podemos estar un buen tiempo sin vernos y no parecerlo.
Esos amigos de temporada siempre serán mis amigos de siempre.
jueves, 2 de octubre de 2008
¿De qué nos quejamos?
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el viernes, 03 de octubre de 2008 a las 0:13 | Editar nota | Eliminar
A veces pasa: no ocurre siempre. Hay un momento del mes, de la época, no sé..., en el que bajan las revoluciones, en el que se está más sensitivo a ciertas cosas. Nos afectan más los comentarios, analizamos procesos y acciones que, seguramente, ocurren a diario. En esos días, la paciencia desaparece y consecuentemente nos comenzamos a comportar más intolerantemente.
Estos sentimientos siempre eran parte de un ciclo al que me había acostumbrado. Hoy, distinto a otras veces, no estoy dispuesta a continuarlo. Desde ya, he decidido volverme más intolerante y menos conformista.
Estoy convencida de que la tolerancia puede convertirse en nuestro mayor problema. Como seres humanos, nos acostumbramos a todo. Nos pasa en el trabajo todos los días, en la gente que elegimos para dirigir el País y así en cada una de las situaciones de vida.
No hacemos nada por mejorar situaciones porque no queremos asumir las responsabilidades de nuestras decisiones. La mayoría nos quejamos a escondidas, sin ni siquiera atrevernos a levantar la voz. Para nosotros, todos los demás son unos irresponsables, todos no se comportaron como a nosotros nos hubiese gustado, todos fueron los que fallaron...
Irónicamente, cuando se tienen los medios para mejorar las cosas, muchos preferimos quedarnos mudos. Tal vez el temor a las consecuencias nos aterra o quizá descubrimos que nuestras carencias o defectos son las primeras que identificamos en los demás. Sea por lo que fuera, desde hoy les rindo tributo a la intolerancia y al inconformismo. Te invito a hacer lo mismo.
domingo, 14 de septiembre de 2008
Una columna inteligente
| Siempre he pensado que el problema de los movimientos independentistas en mi país son los mismos independentistas. Me parece absurdo cómo personas que dicen creer en el ideal más noble del ser humano: el deseo de ser libre, se comporten como lo hacen estos ciudadanos. No existe, hoy día, otro partido que los represente más. Los dejo con una columna que me pareció muy atinada. Energía barata y abundante 30 de julio de 2008 - Publicado en: El Nuevo Día | |||||
La solución a la crisis energética por la que atraviesa Puerto Rico la tenemos a nuestro alcance en este momento. La ausencia de voluntad para desarrollar nuestras fuentes renovables explica por qué estamos pagando un precio tan alarmantemente alto por la energía eléctrica que consumimos, así como por los bienes y servicios que dependen de la electricidad. En reiteradas ocasiones he denunciado que la política energética de la administración Acevedo Vilá nos condenará a que en el año 2017 estemos dependiendo en 98% de combustibles fósiles, todos importados. La construcción de los gasoductos constituye un grave error de planificación, ya que Puerto Rico no controla ni el precio ni la oferta relativa del gas natural, como tampoco ocurre con el carbón o el petróleo. La propuesta de Acevedo Vilá se basa, además, en la privatización de la producción de energía, ya que bajo su administración la Autoridad de Energía Eléctrica continuó y le continuará comprando electricidad a compañías privadas que queman y continuarán quemando uno de los referidos combustibles en distintas regiones del País. Esto significa que se construirán “plantas” de carbón y de gas natural cerca de comunidades alrededor del País, amenazando la salud y seguridad de éstas. La pregunta fundamental que se formulan los distintos sectores de nuestra sociedad es: ¿qué alternativa tenemos para reducir drásticamente el costo de la electricidad y para asegurar un futuro energético ajustado a nuestras necesidades inmediatas y futuras? La respuesta radica en que a partir de hoy mismo comencemos a ejecutar una política energética basada en nuestras fuentes renovables. Si damos ese paso ahora, muy pronto nos beneficiaremos de tener a nuestro alcance energía eléctrica barata y abundante. Como primer paso debemos considerar los hallazgos y las propuestas de nuestros científicos, ingenieros y expertos en el tema energético. Muchas de esas propuestas tienen más de dos décadas de haber sido traídas ante la consideración de las autoridades gubernamentales. Las distintas formas de energía solar, incluyendo la conversión de esta fuente en electricidad -lo que se conoce como energía fotovoltaica- así como la energía océano térmica, la eólica o del viento (que debe instalarse en lugares que no impacten lugares ecológicamente sensitivos), las micro-hidroeléctricas en la zona central y la energía de las olas del mar, entre otras, constituyen alternativas cuya viabilidad ambiental y comercial ha sido probada en distintos lugares del mundo. Mi programa de gobierno se centra en el desarrollo pleno de estas fuentes para que en el futuro cercano tengamos la diversificación energética que el País necesita. Mientras tanto, urge que la Administración de Asuntos de Energía (AAE) juegue el papel que se le asignó desde que se fundó. Desgraciadamente, las funciones de esta agencia fueron usurpadas por la Autoridad de Energía Eléctrica. Ello explica por qué esta última agencia desarrolló proyectos basados en combustibles fósiles, tanto para ampliar su red de producción como para impulsar la construcción de centrales termoeléctricas privadas. Las fuentes renovables sencillamente fueron sacadas de los planes gubernamentales. Los consumidores, las comunidades, el sector gubernamental y las empresas tienen mucho de qué beneficiarse con nuestro enfoque. Por un lado, serán testigos de una reducción drástica en su factura tan pronto los proyectos de fuentes renovables comiencen a producir electricidad a un costo menor y con poco o ningún impacto sobre el medioambiente. Tal disminución en el pago por el consumo de energía eléctrica constituye un paso urgente para abaratar costos de producción en nuestra economía y para traer un alivio al bolsillo de cientos de miles de familias y empresarios. Por otro lado, mediante la conversión de la Autoridad de Energía Eléctrica en una entidad que promueva el desarrollo e instalación de tecnologías renovables, la ciudadanía en general, las agencias públicas y los municipios, así como el sector empresarial, tendrán acceso a equipos y a servicios que permitirán diversificar de una vez y por todas las fuentes energéticas. El enfoque de planificación de los recursos energéticos que propongo pondrá a Puerto Rico a la altura de los tiempos y garantizará la solución permanente a nuestra crisis actual. Sólo falta la voluntad para ejecutarlo. A ello me comprometo. |
miércoles, 30 de julio de 2008
sábado, 5 de julio de 2008
Los novios que se van y los amigos que se quedan
Siempre me ha parecido interesante conocer a las parejas de mis amigos. No, necesariamente, para darles mi aprobación o, tal vez, un consejo, pues muchas veces, yo no soy muy receptiva a ellos, sino porque de alguna forma esas nuevas relaciones siempre terminan uniéndonos más.
Dentro de nuestro grupo apostamos con qué pareja durará más tiempo; si con éste, finalmente, se casará; o, simplemente, observamos cuán similar o diferente es a su pasada relación. Ese grupo de gente "fluyente", por decirle un nombre, pertenece a todos los grupos; trae consigo nuevas visiones de mundo; otras ideas; y, últimamente, pertenece a generaciones muy distintas de la nuestra. Analizamos cómo se tratan, cuánto esfuerzo hace por agradarnos y definitivamente, cuán feliz se ve el miembro permanente de nuestro clan. Hasta ahora, he tenido buen ojo para todos los "fluidores" que han llegado, aunque haya tenido que esperar algún tiempo para comprobarlo.
Ayer hablaba de esto con un amigo cercano. Me contaba de la nueva relación de una amiga nuestra. La relación lleva sólo unos días, pero la nueva pareja se lleva como si tuviera meses junta: besos quita aliento, agarradas, planes para irse de vacaciones y miradas enamoradas sin fin. Supongo que a nosotros, los amigos, nos queda aguantarnos el besuqueo, aunque el amigo con el que conversaba no creo que aguante mucho más. Parece que el espectáculo comienza a incomodarle y con mucha razón.
Yo, por ahora, me disfruto la etapa que mi amiga comienza a vivir. Me consta de que hace mucho no mantenía una relación; se merece disfrutar de lo que vive ahora. Claro, sin afectarnos a nosotros, sus amigos de siempre. Estoy segura de que luego de unas semanas la intensidad bajará consecuentemente y, sino, luego, en la marcha, estoy segura de que hablaremos de esto. Felicidades, amiga.
lunes, 12 de mayo de 2008
Un proyecto que apenas comienza

lunes, 28 de abril de 2008
¿Por qué mentimos?
Hace tiempo que no escribía "porque sí", porque me diera la gana. Con el trabajo en la Editorial, una tesis que me tiene ocupada desde hace un año y la vida social, tan necesaria, apenas he tenido oportunidad para este tipo de cosas.
Creo que, desde que vino aquella nave voladora con el gato aquel, apenas me ocupo de escribir. Aunque, ahora que lo pienso, debe haber sido la tarántula de cinco pies con la que me tropecé hace unas semanas, cuya conversación me afectó las neuronas. Sinceramente, no lo sé.
¿Creen que alguien me creería excusas así? Lo ignoro, pero me divierte que la gente piense que sí. Hoy conversaba con una persona a la que le gusta mentir, pero no por necesidad, sino por placer. No digo su nombre porque ignoro si se llamará "Jack", "Verónica" o, tal vez, "Roja, que te quiero Roja". ¿Por qué lo hace? ¿Por diversión...? ¿Por ignorancia...? ¿Por frustración...?
En una ocasión, un amigo me dijo: "bueno, es que a veces no se puede decir la verdad ni la mentira. Si una mujer me pregunta si está gorda, ¿qué le voy a decir? Si le digo que sí: 'estás gorda', me asesina. Si le digo que no lo está, me dice que soy un mentiroso. Así que prefiero decirle: '¿qué clima éste? Primero, hace calor; luego, llueve".
Así que a la amiga de las historias: "¿qué clima éste, verdad?"
Muero por saber qué cuento me hará mañana.<